24 de octubre de 2009

San Malaquias y la profecia de los Papas


SAN MALAQUIAS Y LA PROFECIA DE LOS PAPAS

  • Ex castro Tiberis (Del castillo del Tíber) - Celestino II (1143-1144) nació en Città del Castello, a orillas del Tíber
  • Inimicus expulsus (El enemigo expulsado) - Lucio II (1144-1145). De la familia Caccianemici (caccia = cazar), ([e]nemici = enemigos).
  • Ex magnitudine montis (De la grandeza del monte) - Eugenio III (1145-1153); su apellido fue Montemagnus, y nació en el castillo de Grammonte.
  • Abbas suburranus (El abad de Suburra) - Anastasio IV (1153-1154), cuyo nombre era Corrado Della Suburra. Fue abad antes que Papa.
  • De rure albo (Del campo blanco) - Adriano IV (1154-1159) era de origen campesino y nació en Saint-Alban (Alba = "blanco, albino").
  • Ex tetro carcere (De tétrica cárcel) - Víctor IV (1159-1164), antipapa. Había sido cardenal de de San Nicolás in Carcere (en prisión).
  • De Via Transtiberina (De la Vía transtiberina) - Pascual III, (1164-1168), antipapa. Nacido en Lombardía y ex cardenal de Santa María del Trastévere, todo ello bañado por el río Tíber.
  • De Pannonia Tusciae (De Panonia a Toscana) - Calixto III (1170-1177), antipapa. De nacionalidad húngara (en latín, pannonia) fue cardenal-obispo de Tusculum.
  • De Ansere custode (Custodio de la Oca) - Alejandro III (1159-1181). Su apellido era Paparona, que significa "oca". Fue custodio de la Iglesia frente a los tres antipapas anteriores.
  • Lux in ostio (Luz en la puerta) - Lucio III (1181-1185). Lucio III, nombre que viene de "luz", fue cardenal de Ostia (ostia = "puerta").
  • Sus in cribo (Una cerda en una criba) - Urbano III (1185-1187). Uberto Crivelli (crivelli = "criba") tenía un cerdo en su escudo de armas.
  • Ensis Laurentii (La espada de Lorenzo) - Gregorio VIII (1187). Ex-cardenal de San Laurencio, con dos espadas en su escudo de armas.
  • De schola exiet (Salido de la escuela) - Clemente III (1187-1191). Bautizado Paolo Scholari (de la escuela).
  • De rure bovensi (De campo de bueyes) - Celestino III, (1191-1198). De la familia de los Bovis (bueyes) y originario de la campiña romana.
  • Comes signatus (Conde Signado) - Inocencio III (1198-1216), de la familia Conti di Signi (luego Segni).
  • Canonicus es larere (Canónigo de Letrán) - Honorio III (1216-1227) fue canónigo de San Juan de Letrán.
  • Avis ostiensis (El ave de Ostia) - Gregorio IX (1227-1241), fue cardenal de Ostia y había un pájaro en su escudo de armas.
  • Leo sabinus (El león sabino) - Celestino IV (1241). Con un león en su escudo de armas, fue cardenal-obispo de la Sabina.
  • Comes laurentius (El conde de Lorenzo) - Inocencio IV (1243-1254). Conde de Lavagne de San Lorenzo.
  • Signum ostiense (El signo de Ostia) - Alejandro IV (1254-1261). Otro miembro de la familia de los Signi, ex-cardenal de Ostia.
  • Jerusalem campaniae (Jerusalén en Campania) - Urbano IV (1261-1264), nacido en Troyes, Champagne, y posteriormente patriarca de Jerusalén.
  • Draco depresus (El dragón perdido o vencido) - Clemente IV (1265-1268). Sus armas representaban un águila aprisionando entre sus garras a un dragón.
  • Anguineus vir (El hombre de la culebra) - Gregorio X (1271-1276). De la familia de los Visconti, cuyo escudo de armas incluye una culebra comiendo a un hombre.
  • Conciunator gallus (El predicador galo) - Inocencio V (1276), nacido en Francia, primado de los Galos, conocido como doctor famosissimus por su oratoria.
  • Bonus comes (El buen conde) - Adriano V (1276). Conde de Lavagne.
  • Piscator tuscus (El pescador toscano) - Juan XXI (1276-1277), de nombre Pedro y cardenal de Tusculum.
  • Rosa composita (La rosa compuesta) - Nicolás III (1277-1280). Con una rosa en su escudo de armas, fue apodado el compuesto ("el componendas").
  • Ex telonio liliacei Martini (Del recaudador de Martín de lis) - Martín IV (1281-1285), tesorero de la iglesia de San Martín de Tours, y Canciller del Rey de Francia (cuyo símbolo, como es bien sabido, es la flor de lis.
  • Ex osa leonina (De la rosa del león) - Honorio IV (1285-1287) de la familia Savelli, cuyas armas constan de una rosa llevada por dos leones. Rompió los vínculos entre la Iglesia occidental y la oriental en el Concilio de Lyon.
  • Picus inter escas (El pico en la comida) - Nicolás IV (1288-1292). Llamado Jerónimo d'Ascoli durante su pertenencia a la orden franciscana (esca significa "alimento") el cardenal Giacomo Masci fue nombrado tras un concilio que duró más de un año (fue "picoteado" entre los cardenales).
  • Ex eremo celsus (Elevado de la ermita) - Celestino V (1294), antes de ser elegido, fue ermitaño del monasterio de Pouilles.
  • Ex undarum benedictione (De la bendición de las olas) - Bonifacio VIII (1294-1303). Llamado Benedicto Gaëtan. El escudo de la familia Gaëtan representa unas olas.
  • Concionator patareus (El predicador de Patara) - Benedicto XI (1303-1304). Se llamaba Nicolás, y el obispo Nicolás original nació en Patara. Benedicto XI pertenecía a la Orden de los Predicadores.
  • De fasciis Aquitanicis (De los lazos de Aquitania) - Clemente V (1305-1314), fue arzobispo de Bordeaux, en Aquitania, y su escudo de armas presentaba tres fasces de gulas.
  • De surore osseo (Del zapatero de Ossa) - Juan XXII (1316-1334). El teólogo Panvinio —autor de biografías papales— le atribuyó erróneamente haber sido hijo de zapatero y pertenecer a la familia Heusse (Ossa), cuando en realidad pertenecía a la familia Duèze y nunca tuvo relación alguna con los zapateros. No obstante, este error de Panvinio también parece "pasar" a la profecía.
  • Corvus schismaticus (El cuervo cismático) - Nicolás V (1316-1333), antipapa cismático.
  • Abbas frigidus (El abad frío) - Benedicto XII (1334-1342), antiguo sacerdote del Monasterio de Frontfroid (Frente Frío).
  • Ex rosa Attrebatensi (De la rosa de Arrás) - Clemente VI (1342-1352), ex-obispo de Arras (Francia), con unas rosas en su escudo de armas.
  • De montibus Pammachii (Del monte Pammacos) - Inocencio VI (1352-1362), nació en el monte Limousin, muy próximo. En sus armas, seis montañas.
  • Gallus vicecomes (Vizconde galo) - Urbano V (1362-1370) era vizconde y francés.
  • Novus de virgine forti (El nuevo de virgen fuerte) - Gregorio XI (1370-1378), conde de Beaufort y Cardenal de Ste. Marie la Neuve.
  • De cruce apostolica (De la cruz apostólica) - Clemente VII (1378-1394), antipapa y cismático, fue una "cruz" para el linaje apostólico.
  • Luna cosmedina (Luna de Constanza) - Benedicto XIII (1394-1424). De nombre, Pedro de Luna. Se ocupó personalmente de la diócesis de Zaragoza -de donde procedía- y posteriormente al Concilio de Constanza. Excomulgado y considerado por el resto de Iglesia un antipapa.
  • Schisma Barcinonum (El cisma de Barcelona) - Clemente VIII (1424-1429), antipapa con sede en Barcelona.
  • De inferno prægnante (Preñado del infierno) - Urbano VI (1378-1389), por nombre de pila Bartolomé Pregnagni, nació en un barrio de Nápoles llamado Inferno.
  • Cubus de mixtione (Cubo de mezcla) - Bonifacio IX (1388-1404). El escudo de armas de su familia representaba unos cubos entrelazados.
  • De meliore sidere (De la estrella mejor) - Inocencio VII (1404-1406). Nombre de pila Cosimo de Migliorati o Cosmato de Meliorato (en ambos casos el apellido familiar significa "mejorado"). En su escudo de armas, una estrella.
  • Nauta de ponto nigro (Marino del Mar Negro) - Gregorio XII, (1406-1415), nacido en Venecia, fue sacerdote de la iglesia de Negreponte.
  • Flagellum solis (El azote del sol) - Alejandro V (1409-1410). Con un sol en su escudo de armas, fue sin duda un azote para la Iglesia en tanto que antipapa.
  • Cervus sirenæ (El ciervo de la sirena) - Juan XXIII (1410-1419), antipapa. Baltasar Cossa fue Cardenal-diácono de San Eustaquio, y representado con un ciervo en su escudo. Era napolitano de origen; un topónimo clásico de Nápoles es jadis Parthenope, por el nombre de una sirena. En tanto que antipapa, su nombre fue ignorado y reutilizado en 1958.
  • Corona veli aurei (La corona del velo de oro) - Martín V (1417-1431). Un Colonna, las armas de su familia incluyen una corona. Fue Cardenal Diácono de San Jorge del Velo de Oro. Puso fin al gran cisma de Occidente.
  • Lupa Cælestina (Loba celestina) - Eugenio IV (1431-1447). Otro error de Panvinio. Escribió que pertenecía a la Orden Celestina, cuando en realidad era agustiniano. Este error también "pasa" a la profecía. Fue obispo de Siena, cuyas armas representan una loba.
  • Amator crucis (Amante de la cruz) - Félix V (1439-1449), antipapa. Era el Duque Amadeo VIII de Saboya (Amadeo = "Ama a Dios"). En su escudo de armas, una cruz.
  • De modicitate lunae (De la modestia de la luna) - Nicolás V (1447-1455). De orígenes modestos. Nacido en Lunigiana. Si bien fue un Papa enormemente ilustrado, creador de numerosos monumentos y de la Biblioteca Vaticana, su Papado quedó marcado por la amenaza turca a Europa (bajo la bandera de la Media Luna) y la mediocre respuesta de los señores cristianos a su llamamiento a la Cruzada contra la misma. Murió de noche.
  • Bos pascens (El buey que pace) - Calixto III (1455-1458), nacido en Xàtiva (Valencia), de la familia Borja (Borgia). Su escudo de armas fue un buey dorado paciendo.
  • De capra et albergo (De la cabra y del albergue) - Pío II (1458-1464). Antes de ser Papa, Enea Piccolomini fue secretario de los cardinales Capranica y Albergati.
  • De cervo et leone (Del ciervo y el león) - Pablo II, (1464-1471). Pietro Barbo fue obispo de Cervie y cardenal de San Marcos, que tiene por símbolo un león. Y había también un león en su escudo de armas.
  • Piscator minorita (Pescador menor) - Sixto IV (1471-1484). Hijo de pescador, fue educado por los frailes minoritas.
  • Praecursor Siciliæ (El precursor de Sicilia) - Inocencio VIII (1481-1492), se llamaba Juan Bautista (nombre del precursor de Cristo) y estaba vinculado a la Corte de Alfonso, Rey de Sicilia.
  • Bos albanus in portu (El buey albano en el puerto) - Alejandro VI (1492-1503) fue obispo-cardenal de Albano y Porto, y sus armas representan un buey.
  • De parvo homine (Del hombre pequeño) - Pío III (1503). Prematuramente envejecido, no soportó las ceremonias de nombramiento y murió escasamente 10 días después de ser coronado Papa. Su apellido era Piccolomini (piccolo signica "pequeño", y uomoni significa "hombres").
  • Fructus Jovis juvabit (El fruto de Júpiter agradará) - Julio II (1503-1513). Su escudo de armas contiene un roble, el árbol de Júpiter.
  • De craticula Politiana (De la parrilla de Politiano) - León X (1513-1521). Era hijo de Laurencio de Médicis (san Laurencio tiene como emblema la parrilla donde fue martirizado), y fue obispo de Politiano.
  • Leo Florentius (El león de Florencia) - Adriano VI (1522-1523). Pertenecía a la familia Florenz o Florent, cuyo escudo de armas contiene un león.
  • Flos pilae aegrae (La flor de las columnas enfermas) - Clemente VII (1523-1534). Su escudo de armas incluía unas columnas y una flor de lis. Perteneciente a la familia Médici (médico), el periodo turbulento en que discurrió su papado invita a un juego de palabras sobre la enfermedad.
  • Hyacinthus medicorum (El jacinto de los médicos) - Pablo III (1534-1549) fue el Papa del Concilio de Trento, que para los católicos "sanó" a la Iglesia. En su escudo de armas, dos flores de lis azules (también llamadas jacintos) y fue cardenal de San Cosme y San Damián, dos médicos mártires.
  • De corona montana (De la corona del monte) - Julio III (1550- 1555). Bautizado Juan María del Monte, tenía dos coronas en su escudo.
  • Frumentum floccidum (El trigo marchito) - Marcelo II (1555). Desarrolló una gran labor antes de ser Papa, pero estaba acabado físicamente y sólo vivió 22 días en la silla de Pedro. Su escudo de armas era de color trigueño.
  • De fide Petri (De la fe de Pedro) - Pablo IV (1555-1559). Se llamaba Pedro Carafa (Carafa = fe).
  • Aesculapii farmacum (El fármaco de Esculapio) - Pío IV (1559-1565). Pertenecía a la familia Médicis (juego de palabras: "médicos") y era médico de profesión (el dios clásico de la medicina es Esculapio).
  • Angelus nemorosus (El angel de los bosques) - Pío V (1566-1572). Miguel Ghisleri (Miguel es el nombre de un ángel) nació en Bosco ("bosque") en Lombardía.
  • Medium corpus pilarum (El cuerpo en medio de las columnas) - Gregorio XIII (1572-1585). En su escudo de armas, medio cuerpo de dragón. Fue nombrado cardenal por Pío IV, cuyo escudo contenía dos columnas.
  • Axis in medietate signi (El hacha en medio del signo) - Sixto V (1585-1590). Su escudo de armas contenía un hacha cruzada con un león. El León es un signo del Zodiaco (Leo).
  • De rore coeli (El rocío del cielo) - Urbano VII, (1590). Arzobispo de Rossano (Ros significa "rocío"). Sólo vivió doce días en la silla de Pedro, tan breve como el rocío del cielo.

Llegados a este punto, se da un hecho en extremo curioso. Los 74 primeros lemas, hasta Urbano VII (1590), iban seguidos de un breve comentario explicativo redactado por el dominico español Alphonsus Ciacconius, erudito en la historia del pontificado. Ciacconius deseaba que, a la muerte de Urbano VII, los cardenales elevaran al Papado al cardenal Simoncelli, nativo de Orvieto (urbs vetus, ciudad antigua). Se ha sugerido, que el dominico pudiera prevalerse de la credulidad y prestigio del editor Arnold de Wyon para sacar a la luz una falsa profecía que contribuyera a la elección de Simoncelli, fracasando en su intento.

  • Ex antiquitate urbis (De la antigüedad de la ciudad) - Gregorio XIV, (1590-1591). Niccoló Sfondrati nació en la ciudad de Cremona, que fue una de las primeras colonias latinas del valle del Po, en el siglo III a.c.
  • Pia civitas in bello (La villa piadosa en guerra) - Inocencio IX (1591). Originario de Bolonia, la villa piadosa en guerra durante las batallas por el control de los Estados Pontificios, tal y como la define el Abad de Noé.
  • Crux romulea (La cruz romana) - Clemente VIII (1592-1605). Su escudo de armas contenía la triple cruz papal en disposición oblicua.

Lignum vitae se edita en 1595, constituyendo un éxito en toda la Europa cristiana.

Lemas correspondientes a Papas posteriores a 1595 [editar]

  • Undosus vir (El varón ondulado) - León XI (1605). Se ha dicho que porque su pontificado fue tan breve "como una ola" (28 días). Es el tercer papado más breve de la historia(siendo el primero el de Urbano VII)
  • Gens perversa (El pueblo perverso) - Pablo V (1605-1621). Se dice que porque tuvo que hacer frente a la herejía bohemia y la conversión de la Corona de Austria al protestantismo, pero hubo papas que tuvieron que hacer frente a herejías de mucho mayor calado. También se ha sugerido que se debe a su escudo, donde había un dragón y un águila, animales considerados por la gente como "crueles" o "perversos".
  • In tribulatione pacis (En la tribulación de la paz) - Gregorio XV (1621-1623). Reconcilió al duque de Saboya con el Rey de España a costa de grandes esfuerzos.
  • Lilium et rosa (El lirio y la rosa) - Urbano VIII (1623-1644). Una de las pocas profecías parecidas a las anteriores a 1595, aunque carente de la misma nitidez. Maffeo Barberini era de Florencia, cuyo símbolo es una flor de lis —que es la flor del lirio—, y su escudo de armas incorporaba abejas. Durante su pontificado hubo fuertes conflictos en Francia (cuyo símbolo es también la flor de lis) y en Inglaterra (cuyo símbolo es la rosa).
  • Jucunditas crucis (La exaltación de la cruz) - Inocencio X (1644-1655). Al parecer, fue elegido al día siguiente al de la Exaltación de la Santa Cruz.
  • Montium custos (El guardián de los montes) - Alejandro VII (1655-1667). De nuevo una profecía al estilo de las anteriores a 1595: en su escudo de armas había una estrella dominando unos montes.
  • Sidus olorum (La estrella de los cisnes) - Clemente IX (1667-1669). Julio Rospigliosi nació cerca del río Stellata (stella = "estrella"). Parece ser que durante el cónclave ocupó la Cámara de los Cisnes del Vaticano, de donde salió como un "astro brillante".
  • De flumine magno (Del gran río) - Clemente X (1670-1676). De Roma, como tantos otros, pero el día de su nacimiento el río Tíber venía muy crecido y al parecer produjo inundaciones.
  • Bellua insatiabilis (La bestia insaciable) - Inocencio XI (1676-1689). En su escudo de armas había un león y un águila. Estuvo muy próximo al Cardenal Cibo (cibus = "comida"). Tuvo oscuros enfrentamientos con el Rey de Francia Luis XIV, considerado por sus enemigos "insaciable" por sus fastos excesivos.
  • Pœnitentia gloriosa (La penitencia gloriosa) - Alejandro VIII (1689-1691) se llamaba Pedro (nombre del "gran arrepentido") y fue elegido el día de San Bruno ("ángel de la penitencia"). Forzó a los obispos de Luis XIV a arrepentirse de su Declaración del Clero de Francia.
  • Rastrum in porta (El rastrillo en la puerta) - Inocencio XII (1691-1700). Otro de los lemas llamativos. Era originario de la casa de Pignatelli del Rastello (Rastello = "rastrillo") nacido a las puertas de Nápoles (esta parte ya es menos precisa).
  • Flores circumdati (Flores rodeadas) - Clemente XI (1700-1721). Nació en Urbino, cuyas armas son una corona de flores.
  • De bona religione (De la buena religión) - Inocencio XIII (1721-1724). De una familia romana, los Conti, que ha dado a la Iglesia siete Papas. Lema muy genérico y ambiguo, podría aplicarse a cualquier cosa en un pontificado.
  • Miles in bello (El soldado en la guerra) - Benedicto XIII (1724-1730) tomó las armas durante el asedio de Aviñón, pero no es el primer ni el último Papa que fue soldado en algún momento de su vida.
  • Columna excelsa (Columna excelsa) - Clemente XII (1730-1740). Debe referirse a su gran obra monumental de construccion durante su papado, realizando grandes obras y restauración de monumentos.
  • Animal rurale (El animal rural) - Benedicto XIV (1740-1758). Nacido en Bolonia, por lo que no era de origen rural. Considerado un gran trabajador (¿un "animal de carga"?). Sin correlación clara.
  • Rosa Umbriae (La rosa umbría) - Clemente XIII (1758-1769). Era ex-obispo de Padua, donde nació san Francisco de Asís, la rosa de la Umbría. Demasiado rebuscado. Se ha dicho también que Umbría es el nombre de una rosa que se da en Venecia entre otros lugares, y este Papa era veneciano.
  • Visus velox (la visión perforante) —y no Ursus Velox (El oso veloz) - Clemente XIV (1769-1774). Se dice que tenía un espíritu vivo y penetrante, sin mayor correlación. El error Ursus velox por Visus velox aparece por primera vez en la edición de Colonia de 1656 (que comenzó a dirigir, por cierto, Ciacconi antes de su muerte en 1599) y de ahí ha pasado a la mayoría de ediciones contemporáneas. Pero en el original de De Wyon se lee Visus velox y no Ursus velox.
  • Peregrinus apostolicus (El peregrino apostólico) - Pío VI (1775-1799). Obligado a desplazarse de Roma a Valence (Francia). Durante un viaje apostólico a Austria usó la divisa Peregrinus apostolicus, Viennae, 1782 pero esto bien podría haber sido precisamente para ampararse en la Profecía de San Malaquías, ya entonces conocida extensivamente. También se dice que es por la longitud de su pontificado, pero aunque fue duradero, los ha habido mucho más prolongados (sin ir más lejos, el de Juan Pablo II).
  • Aquila rapax (El águila rapaz) - Pío VII (1800-1823). Fue contemporáneo de Napoleón Bonaparte, un emperador expansionista cuyo símbolo era el águila y que le sometió a fuertes presiones. Pero no es el primer Papa que convive en la Historia con un emperador expansionista que use como símbolo el águila (emblema imperial por excelencia) y sufre presiones por parte del mismo.
  • Canis et coluber (El perro y la serpiente) - León XII (1823-1829) condenó y mantuvo un estricto seguimiento de los movimientos liberales —particularmente francmasones y carbonarios— y de las sociedades bíblicas protestantes. Por eso se le considera un perro (un vigilante) contra las serpientes destructoras de la Iglesia. Muy rebuscado. Se ha dicho que había un perro y una serpiente en su escudo de armas, pero en realidad sólo portaba águila en campo de azur.
  • Vir religiosus (El varón religioso) - Pío VIII (1829-1830). Muy ambiguo. Es aplicable a cualquer Papa y, en general, a cualquier hombre de fe firme.
  • De balnes Etruriæ (De los baños de Etruria) - Gregorio XVI (1831-1846). Se ha dicho que fue toscano o etrusco, y que portaba las armas de Etruria. Ninguna de las dos cosas es cierta: era veneciano y en su escudo sólo portaba su divisa. Pero era miembro de la Orden camaldulense fundada en un lugar llamado Balneum (="baños") y luego Balni (mismo significado), en Etruria. Curioso, pero sin duda un tanto rebuscado.
  • Crux de cruce (La cruz de las cruces) - Pío IX (1846-1878). El pontificado más duradero de la historia, considerado por algunos una cruz de la Cruz. Fue retenido en su palacio del Vaticano por el Rey de Saboya, que ostentaba también el título Rey de Jerusalén, donde Cristo fue crucificado. De nuevo demasiada ambigüedad a no ser que se considera que significa 'la cruz fue crucificada'. Es decir, el papa fue sometido por el poder político.
  • Lumen in cælo (Luz en los Cielos) - León XIII (1878-1903). En su escudo de armas estableció un cometa sobre campo de azur. Sus muchas encíclicas se consideran por los católicos especialmente luminosas.
  • Ignis Ardens (Fuego Ardiente) - Pío X (1903-1914). Nació en el día de San Dominico (4 de agosto) cuya orden tiene por escudo una antorcha encendida. 8 días después de su muerte dio inicio la Primera Guerra Mundial.
  • Religio Depopulata (Religión Devastada) - Benedicto XV (1914-1922). Quizás uno de los lemas más extraordinarios. Durante el pontificado de Benedicto XV ocurrió la Revolución rusa de 1917 que implantaría el ateísmo en Rusia y luego en numerosos países; y también la Primera Guerra Mundial donde murieron millones de católicos.
  • Fides Intrepida (Fe Intrépida) - Pío XI (1922-1939). Demasiado ambiguo. Durante su pontificado se crearon las misiones y Acción Católica, que se tienden a considerar muestras de "fe intrépida". Poco concluyente.
  • Pastor Angelicus (El Pastor Angélico) - Pío XII (1939-1958) ha sido muy criticado por su actitud ante el nazismo, mucho más pasiva (se ha especulado que tal vez por su propia conveniencia) en comparación con la que adoptó, por ejemplo, ante el comunismo o el liberalismo. Firme creyente en la Profecía de San Malaquías, hizo filmar una película sobre sí mismo titulada Pastor angelicus. Se le conoce por su ascetismo y por ser hombre muy piadoso, pero no es posible establecer correlaciones más nítidas. A no ser que se recuerde su famosísima imagen de sí mismo tratando de confortar al pueblo de Roma tras un bombardeo en guerra.
  • Pastor et nauta (Pastor y navegante) - Juan XXIII (1958-1963). Fue Patriarca de Venecia. El Papa del Concilio Vaticano II.
  • Flos florum (Flor de las flores) - Pablo VI (1963-1978). Sus armas eran tres flores de lis, considerada la flor de las flores, pero pudo elegir este escudo precisamente por la Profecía. En todo caso era nativo de Florencia, cuyo símbolo es una flor de lis.
  • De Medietate Lunæ (De la Mitad de la Luna) - Juan Pablo I (1978). Nacido cerca de Belluno (Bel-luno, luna bella). Su nombre era Albino Luciani (luz blanca, lo que sugiere la luz lunar). Su pontificado duró sólo 33 días.
  • De Labore Solis (De la labor del Sol) - Juan Pablo II (1978-2005). Nació en Polonia, siendo el único papa proveniente de un país de la Europa oriental. Durante su pontificado cientos de viajes por todo el mundo -recordemos que en los tiempos de San Malaquías la creencia común era que el sol giraba, es decir, viajaba, en torno a la tierra, y no al contario-, recibiendo por ello el apelativo de "el papa viajero". También nació un día de eclipse de sol y su funeral se realizó mientras se producía un eclipse solar.
  • De Gloria Olivæ (De la Gloria del Olivo) - Benedicto XVI (2005- ). Nació un Sábado de Gloria, sábado después de Semana Santa con el que se conmemora la resurrección de Jesucristo (se abre la "gloria"= resurrección del Señor). La Semana Santa inicia el Domingo de Ramos (de olivo). Adicionalmente, el olivo generalmente implica una referencia a la paz. Benedicto XVI mismo explico: “He querido llamarme Benedicto XVI para relacionarme idealmente al venerado pontífice Benedicto XV, que ha guiado a la Iglesia en un periodo atormentado por el primer conflicto mundial. Fue valiente y auténtico profeta de paz y actuó con extrema valentía desde el inicio para evitar el drama de la guerra y después al limitar las nefastas consecuencias”.[2] Por otro lado la orden benedictina recibe el apelativo tradicional de "olivetana" y Benedicto XVI eligio su nombre papal como referencia especifica a San Benito de Nursia, aduciendo -a continuacion de lo anterior- que “el nombre de Benedicto evoca, además, la extraordinaria figura del gran ‘Patriarca del monacato occidental’, San Benito de Nursia. La progresiva expansión de la Orden Benedictina fundada por él ha ejercido un influjo enorme en la difusión del cristianismo en todo el Continente. San Benito es por ello muy venerado en Alemania y, en particular, en Baviera, mi tierra de origen. Constituye un fundamental punto de referencia para la unidad de Europa y un fuerte reclamo a las irrenunciables raíces cristianas de su cultura y de su civilización”.

EL ULTIMO PAPA LO LLAMA PEDRO EL ROMANO PERO NO LE DA NUMERO COMO LOS DEMÁS.

Puede significar que San Malaquías no le de número por el hecho que no alcanzará a ser Papa en el Vaticano pero será elegido en el exilio, cuando su antecesor Benedicto XVI haya huido de Roma por la Persecución.

Tras estos 111 lemas proféticos atribuidos a San Malaquías, terminando con de gloria olivae (que se correspondería con el actual Papa Benedicto XVI), aún aparece otro lema seguido de una coletilla de tonos apocalípticos:

[...] Gloria olivæ.
In prosecutione extrema S.R.E. sedebit. (S.R.E. = Sanctæ Romanæ Ecclesiæ)
Petrus Romanus, qui
pascet oves in multis tribulationibus:
quibus transactis civitas septicollis diruetur,
et Judex tremendus iudicabit populum suum. Finis.

Que en castellano significa:

«[...] La gloria del olivo.
Durante la persecución final de la Santa Iglesia de Roma reinará.
Pedro el Romano, quien
alimentará a su rebaño entre muchas tribulaciones;
tras lo cual, la ciudad de las siete colinas [Roma] será destruida
y el Juez Terrible juzgará a su pueblo. Fin.»

PROFECIA REVELADA A SANTA ANA CATALINA EMERICK

(Santa Ana Catalina Emerick fue quien tuvo la visión de "LA PASION DE CRISTO" que Mel Gibson llevó al cine. Cómo dato importante en la vida de ésta Santa es de destacar, que vivió 15 años sin comer alimentos de ninguna clase, solo se nutría de la Eucaristía (Jesucrsito en la Hostia consagrada, la comunión.)


NO HAY NADA OCULTO QUE NO HAYA DE DESCUBRIRSE, NI NADA SECRETO QUE NO HAYA DE SABERSE"

(Lc. 12,2)




Profecías de la Venerable Anna Katherinna Emmerich


Anna Katharina Emmerich nació en Flamske (Westfalia, Alemania), el 8 de septiembre de 1774, murió en 1824. Murió en olor de santidad el 9. Febrero de 1824, in Dülmen, en el convento de las agustinas, en el que había entrado en 1802.



Se le concedió tener varias visiones de Ntro. Señor y Ntra. Señora, incluyendo sus vidas en la tierra. Estas visiones fueron publicadas en varios libros. Las siguientes profeciás están recogidas de "La vida de Anne Katherinne Emmerich", por el Rev. Carl Schmoeger, CSSR, publicada en inglés en 1870, reimpresas en 1968 por Maria Regina Guild, L.A., California.



Las siguientes profecías le fueron reveladas en a esta célebre monja agustina estigmatizada; padeció las heridas de Nuestro Señor Jesucristo en su cuerpo, y vivió varios años solamente alimentada de la Sagrada Comunión, hasta el día de su muerte.

"Vi la Iglesia de San Pedro y una cantidad enorme de gente que trabajaba para derribarla, pero a la vez vi otros que la reparaban. Los demoledores se llevaban grandes pedazos; eran sobre todo sectarios y apóstatas en gran número. Vi con horror que entre ellos había también sacerdotes católicos; vi al Papa en oración, rodeado de falsos amigos, que a menudo hacían lo contrario de lo que él ordenaba. Vi a varios eclesiásticos. Algunos rezaban descuidadamente el breviario. Parecía faltarles confianza, entusiasmo, ideas claras. Era algo que daba lástima. Cincuenta o sesenta años antes del año 2000 será desencadenado Satanás por algún tiempo. En violentos combates, con escuadrones de espíritus celestiales, San Miguel defenderá a la Iglesia contra los asaltos del mundo. En el momento más terrible de la batalla, San Miguel en persona herirá a los enemigos, siguiendo al instante una derrota general. La espada de fuego aparecerá entonces por encima de la cabeza de los triunfantes. Cuando hubo terminado el combate, sobre la Iglesia apreció una Mujer alta y resplandeciente, María, que extendía sobre ella su manto radiante de oro. En la Iglesia se observaron actos de reconciliación acompañados de muestras de humildad; las sectas reconocían a la Iglesia en su admirable victoria y en las luces de la revelación que por sí mismas habían visto refulgir sobre ella. Sentí un resplandor y una vida superior en toda la naturaleza y en todos los hombres una santa alegría como cuando estba próximo el nacimiento del Señor..."

LA GRAN APOSTASÍA EN LA IGLESIA:


«De las cosas más extrañas que he visto, había una gran procesión de obispos. Sus pensamientos y expresiones me fueron revelados a través de imágenes que brotaban de sus bocas. Sus errores doctrinales eran emitidos a traves de deformidades extremas... ví a casi todos los obispos del mundo, pero sólo un pequeño número era perfectamente audible.»«



«También ví al Santo Padre, temeroso de Dios, y en constante oración. Dejaba mucho que desear su apariencia, debido a su debilidad y vejez y a su gran sufrimiento. Su cabeza oscilaba de lado a lado, y caía sobre su pecho como si fuera a caer dormido. Luego vi que todo lo concerniente al protestantismo se elevaba.



La Religión Católica caía en completa decadencia. La mayoría de los sacerdotes eran seducidos por el rutilante pero falso conocimiento de jóvenes maestros, y todos ellos contribuían al trabajo de destrucción. En aquellos días, la Fe caería muy bajo, y sería preservada solamente en algunos lugares, en unos pocos poblados de casas humildes, y en unas pocas familias a las cuales Dios protegería de desastres y guerras.»


LA IGLESIA EN EXILIO


«Al punto en que nos acercábamos, sin embargo, el fuego lo consumía todo y ví todos los edificios ennegrecidos. Atravesamos un número de lujosos salones y finalmente hallamos al Papa. Estaba sentado en la oscuridad y dormía en un enorme sillón. Estaba muy enfermo y débil; prácticamente no podía caminar más; los eclesiásticos del círculo íntimo miraban insinceramente y carentes de fervor religioso; no me gustaban.



Le conté al Papa acerca de los obispos que estaban por ser designados. También le pedí que no dejara Roma, que si lo hacía sobrevendría el caos. El pensaba que el maligno era inevitable y que él debía irse de allí a fin de poder conservar algunas cosas a su lado. El estaba muy inclinado a dejar Roma, y los demás lo urgían insistentemente a hacerlo.»


LOS ENEMIGOS DE LA IGLESIA INVADIENDO ROMA:


«También ví varias regiones de la tierra. Mi Guía (Jesus) nombró a Europa, y señaló a una pequeña y arenosa región, Él se expresó así: "aquí está Prusia, el enemigo". Luego Él me mostró otro lugar, hacia el norte, y me dijo: "Esta es Moskva, la tierra de Moscú, trayendo varios demonios.»


LA FALSA, ECUMÉNICA Y HERÉTICA IGLESIA ESTABLECIDA EN ROMA:


«Ví también la relación entablada entre dos Papas; ví cuán funestas serían las consecuencias de esa falsa iglesia; su tamaño se incrementaba; herejes de toda calaña llegaban a la ciudad de Roma; los clérigos acrecentaban su lucro, había una gran oscuridad"... "Tuve otra visión de la gran tribulación. Los clérigos demandaban un permiso el cual no podía ser dado.»



Ví algunos curas ancianos, especialmente uno, que lloraba y se condolía amargamente; algunos pocos jóvenes también se lamentaban. Pero otros, especialmente los heréticos, prontamente hicieron caso a la demanda. Era como si la gente estuviese dividida en dos bandos.» ...



«Ví que cierta cantidad de pastores aceptaban ideas que eran peligrosas para la Iglesia. Construían una gran, extraña y extravagante Iglesia. Cualquiera era aceptado a fin de unirse y tener iguales derechos: evangelistas, católicos, sectas de caulquier descripción. Tal iba a ser la Nueva Iglesia... pero Dios tenía otros designios..."



Ví de nuevo esa enorme y extraña iglesia que estaba siendo construída allí en Roma. No había nada santo allí. Ví esto, como así también ví otro movimiento guiado por eclesiásticos, al cual contribuían ángeles, santos y otros Cristianos. Pero allí, en la extraña gran Iglesia, todo el trabajo estaba hecho mecánicamente acorde a reglas establecidas y formuladas.»



«Todo estaba hecho acorde a la razón humana... ví toda clase de gente, cosas, doctrinas y opiniones. Había cierto orgullo, presunción y violencia, y parecían tener éxito. No ví ni un solo Angel, ni un solo santo ayudando en esa labor. Pero en lo más profundo del subsuelo ví gente cruel con las lanzas listas, y una silueta que reía y decía: "edifíquenlo lo mas sólido que puedan; igual lo derribaremos".»



«Ví de nuevo la nueva y despareja iglesia que ellos trataban de construir... no había nada santo en ella. Había gente amasando pan en una cripta bajo esa iglesia; pero no leudaría, ni recibiría el Cuerpo de Nuestro Señor, solamente sería pan. Aquellos que estaban en el error, involuntariamente, y los que piadosamente y ardientemente esperaran por el Cuerpo de Cristo, serían consolados, pero no a través de la Hostia. Entonces mi Guía (Jesús) dijo: "Esto es una Babel".





«Ví cosas deplorables: ví gente jugando, bebiendo y charlando en la iglesia; incluso cortejando mujeres. Toda clase de abominaciones eran perpetradas allí. Los sacerdotes permitían todo y decían la Misa con mucha irreverencia. Sólo quedaban unos pocos piadosos...todo eso me causó mucha angustia.»


LOS CATÓLICOS DEVOTOS Y LOS SACERDOTES SON OPRIMIDOS:


«Luego ví una aparición de la Madre de Dios diciendo que la tribulación sería enorme. Dijo que la gente (de aquellos tiempos) debe orar fervientemente con los brazos extendidos, y rezar tres Padrenuestros. Que esa fue la forma en que Su Hijo rezó por aquella gente en la Cruz. Deben levantarse a las doce de la noche y rezar de esta manera.



Y deben continuar yendo a la iglesia. Sobre todo deben rezar para que la Iglesia de la Oscuridad se vaya de Roma; toda aquella era buena y devota gente, sin embargo no sabían dónde buscar orientación y ayuda... no había traidores ni enemigos entre ellos, sin embargo tenían miedo los unos de los otros.»



«Ví más mártires, no ahora pero sí en el futuro... Ví la secta secreta (LA MASONERIA: LOS ILUMINATTI Y BILDEBERG) socabando implacablemente la gran iglesia. Cerca de ellos ví una enorme bestia emergiendo del mar. (EL ANTICRISTO (SERA MILITAR)) En el mundo entero la gente buena y devota, especialemente los sacerdotes, eran perseguidos, oprimidos... Todas las comunidades católicas eran oprimidas, perseguidas, confinadas, y quitadas de su libertad. Ví muchas iglesias cerradas, gran miseria y guerra y derramamiento de sangre. Un salvaje e ignorante populacho se manifestaba violentamente. Pero no duraría mucho.» ...


LA INTERCESION DE LA SANTÍSIMA VIRGEN.


«Tuve una visión del Santo Emperador Enrique. Lo ví de noche, de rodillas a los pies del altar principal en una enorme y bella iglesia... y ví a la Stma. Virgen viniendo sola. Dejó sobre el altar una ropa de color rojo, cubierta con lino blanco. Colocó un libro con incrustaciones de piedras preciosas y encendió velas y la lámpara perpetua. Luego llegó el Salvador, vestido con ropas de sacerdote. Traía el cáliz y el velo. Dos ángeles le servían y dos más le seguían. Las vinajeras estaban allí.



El vino era rojo como la sangre, y había también algo de agua. La Misa fue corta. Las palabras de San Juan no fueron leídas al final. Cuando la Misa terminó, María se acercó a Enrique, extendió su mano derecha hacia él, en señal del reconocimiento de su pureza. Luego lo urgió a no vacilar. Por consiguiente, ví un ángel que le tocó el tendón de su muslo, como a Jacob. Enrique estaba apenadísimo; y desde ese día caminó con renguera.» ...



«Muy malos tiempos vendrán cuando no-católicos lleven a mucha gente por mal camino. Habrá mucha confusión. Ví una batalla. Los enemigos aventajaban en número, pero el pequeño ejército de fieles derrotaban filas enteras de soldados enemigos. Durante la batalla, la Virgen Bendita permanecía sobre una colina, llevando una armadura. Fue una terrible guerra. Al final, solamente unos pocos justos sobrevivieron, pero la victoria fue de ellos.»


LA IGLESIA SALDRÁ VICTORIOSA, FORTALECIDA, Y MAS GLORIOSA QUE NUNCA:


«Estaba tan angustiada que llorando le imploré misericordia a Jesús. Él , entre otras cosas, dijo: "el traslado de la Iglesia de un lugar a otro parecería que significara su completa declinación, pero que se levantaría de nuevo; que aunque quedara sólo un católico, lo conquistaría todo, porque su religión no está basada en consejo ni en la inteligencia humana".



"Cuando la Iglesia sea destruída en su mayor parte por la secta secreta, y cuando sólo el santuario y el altar quedaran en pie, los demoledores entrarían a la Iglesia con la Bestia.»



«Luego, encontré una mujer de noble porte la cual caminaba despacio, lo cual me hizo pensar que estaba encinta. Al verla, los enemigos se aterrorizaron, y la Bestia no pudo dar un solo paso adelante. Alargó su cuello como si fuera a devorarla, pero la mujer se postró ante el Altar, con su cabeza tocando el piso.»



«La Bestia huyó volando hacia el mar, otra vez, y los enemigos fueron abandonados en una gran confusión. A gran distancia una gran legión se aproximaba, a cuyo frente venía un hombre montado sobre un caballo blanco. Todos los enemigos fueron perseguidos. Inmediatamente, la Iglesia fue reconstruida, y fue más magnífica que nunca antes.»

REVELACION A SAN JUAN BOSCO SOBRE EL FIN DE LOS TIEMPOS


«La Iglesia deberá pasar tiempos críticos y sufrir grandes daños, pero al final el Cielo mismo intervendrá para salvarla.» -Las dos columnas.

El 30 de Mayo de 1862, Don Bosco cuenta un sueño profético a sus alumnos, que había tenido unos días antes: "Se preparan días difíciles para la Iglesia. Lo que hasta ahora ha sucedido es casi nada en comparación a lo que tiene que suceder. Los enemigos de la Iglesia intentan hundir la nave principal y aniquilarla si pudiesen. Sólo quedan dos medios para salvarse en medio de tanto desconcierto: devoción a María, frecuencia de Sacramentos, comunión frecuente, empleando todos los recursos para practicarlos nosotros, y para hacerlos practicar a los demás, siempre y en todo momento".


El 30 de mayo de 1862, por la noche, Don Bosco, sacerdote turinés fundador de la gran familia salesiana, les contó a sus jóvenes un relato, como ya les había prometido: «Os quiero contar un sueño... Es cierto que el que sueña no razona; con todo, yo, que os contaría a vosotros hasta mis pecados, si no temiese que salieseis huyendo asustados o que se cayese la casa, os lo voy a contar para vuestro bien espiritual. Este sueño lo tuve hace algunos días.»
«Figuraos que estáis conmigo sobre un escollo aislado, en el mar, desde el cual no ya no divisáis más tierra que la que tenéis debajo de los pies. En toda aquella superficie líquida se ve una multitud incontable de naves dispuestas en orden de batalla, cuyas proas terminan en un afilado espolón de hierro, a modo de lanza que hiere y traspasa todo aquello con lo que choca.» «Dichas naves están armadas de cañones, cargadas de fusiles y armas de diferentes clases; de material incendiario y también de libros. Y se dirigen contra otra embarcación majestuosa, mucho más grande y más alta, intentando clavarle el espolón, o incendiarla; o por lo menos hacerle el mayor daño posible.» «A esta majestuosa nave provista de todo, hacen escolta numerosas navecillas que reciben órdenes de ella, realizando las oportunas maniobras para defenderse de la flota enemiga. El viento le es adverso y la agitación del mar favorece a los enemigos. En medio de la inmensidad del mar se levantan sobre las olas dos gruesas columnas, muy altas, poco distante la una de la otra: Una coronada por la estatua de la Virgen Inmaculada, a cuyos pies se ve un amplio cartel con la inscripción: Auxilium Christianorum. Sobre la otra columna, que es mucho más alta y más gruesa, hay una Hostia de tamaño proporcionado al pedestal y debajo de ella otro cartel con estas palabras: Salus credentium.» «El comandante supremo de la nave mayor, que es el Romano Pontífice, al apreciar el furor de los enemigos y la situación apurada en que se encuentran sus leales, piensa en convocar a su alrededor a los pilotos de las naves subalternas para celebrar consejo y decidir la conducta a seguir. Todos los pilotos suben a la nave capitana y se congregan alrededor del Papa. Celebran consejo, pero al comprobar que el viento arrecia cada vez más y que la tempestad es cada vez más violenta, son enviados a tomar nuevamente el mando de sus naves respectivas. Restablecida por un momento la calma, el Papa reúne a los pilotos, mientras la nave capitana continúa su curso, pero la borrasca se torna nuevamente espantosa.» «El Pontífice empuña el timón y todos sus esfuerzos van encaminados a dirigir la nave hacia el espacio existente entre aquellas dos columnas, de cuya parte superior todo en redondo penden numerosas áncoras y gruesas argollas unidas a robustas cadenas. Las naves enemigas se disponen a asaltar la majestuosa nave, haciendo lo posible por detener su marcha, y por hundirla. Unas con escritos, otras con libros, o con materiales incendiarios, que intentan arrojar a bordo; otras con los cañones, con los fusiles, con los espolones: el combate se torna cada vez más encarnizado. Las proas enemigas chocan contra la majestuosa nave violentamente, pero sus esfuerzos y su ímpetu resultan inútiles. En vano reanudan el ataque y gastan energías y municiones: la gigantesca nave prosigue segura y serena su camino.» «Y aunque por los muchos ataques, muestra en sus flancos largas y profundas hendiduras (heridas), apenas producido el daño, sopla un viento suave desde las dos columnas, y las vías de agua se cierran y las brechas desaparecen. Los cañones de los asaltantes disparan, y al hacerlo revientan, se rompen los fusiles, lo mismo que las demás armas y espolones. Muchas naves se parten y se hunden en el mar.» «Entonces los enemigos, encendidos de furor, comienzan a luchar empleando el arma corta, las manos, los puños, las injurias, las blasfemias, maldiciones, y así continúa el combate. ... El Papa cae herido gravemente. Inmediatamente los que le acompañan acuden a ayudarle y le levantan. El Pontífice es herido una segunda vez, cae nuevamente y muere. Un grito de victoria y de alegría resuena entre los enemigos; sobre las cubiertas de sus naves reina un júbilo indecible. Pero apenas muerto el Pontífice, otro ocupa el puesto vacante. Los pilotos reunidos lo han elegido inmediatamente, de suerte que la noticia de la muerte del Papa llega con la de la elección de su sucesor.» Los enemigos comienzan a desanimarse. El nuevo Pontífice, superando todos los obstáculos, guía la nave hacia las dos columnas, y al llegar al espacio comprendido entre ambas, la amarra con una cadena que pende de la proa a un áncora de la columna que ostenta la Hostia. Con otra cadena, que pende de la popa, la sujeta de la parte opuesta a otra áncora colgada de la columna que sirve de pedestal a la Virgen Inmaculada. Entonces se produce una gran confusión. Todas las naves que habían luchado contra la embarcación capitaneada por el Papa se dan a la huida, se dispersan, chocan entre sí y se destruyen. Unas al hundirse procuran hundir a las demás. Otras navecillas que han combatido valerosamente a las órdenes del Papa, son las primeras en llegar a las columnas donde quedan amarradas. Otras naves, que por miedo al combate se habían retirado y que se encuentran muy distantes, continúan observando prudentemente los acontecimientos.» «Al desaparecer en los abismos del mar las naves destruidas, bogan aceleradamente hacia las dos columnas, llegando a las cuales se aseguran a los garfios pendientes de las mismas, y allí permanecen tranquilas y seguras en compañía de la nave capitana ocupada por el papa. En el mar reina una calma absoluta.»
Al llegar a este punto del relato, Don Bosco preguntó a Don Rua: — ¿Qué piensas de esta narración?
Don Rua contestó: "Me parece que la nave del Papa es la Iglesia de la que es Cabeza; las otras naves representan a los hombres, y el mar representa al mundo. Los que defienden a la embarcación del pontífice son los leales a la Santa Sede; los otros son sus enemigos, que con toda suerte de armas intentan aniquilarla. Las dos columnas salvadoras me parece que son la devoción a María Santísima, y al Santísimo Sacramento de la Eucaristía."
Don Rua no hizo referencia al Papa caído y muerto, y Don Bosco nada dijo tampoco. Don Bosco añadió solamente: «Has dicho bien. Las naves de los enemigos son las persecuciones: "Se preparan días difíciles para la Iglesia. Lo que hasta ahora ha sucedido es casi nada en comparación a lo que tiene que suceder. Los enemigos de la Iglesia intentan hundir la nave principal y aniquilarla si pudiesen. Sólo quedan dos medios para salvarse en medio de tanto desconcierto: Devoción a María, frecuencia de Sacramentos, comunión frecuente, empleando todos los recursos para practicarlos nosotros, y para hacerlos practicar a los demás, siempre y en todo momento. ¡Buenas noches!"»
Las conjeturas que hicieron los jóvenes fueron muchísimas, especialmente en lo referente al Papa. Consideraron este sueño como una visión profética. Pero Don Bosco no añadió nada más. Cuarenta y ocho años después -en 1907, el alumno canónigo Juan María Bourlot, recordaba perfectamente las palabras de Don Bosco.

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